Castilla y León

Bodega Coruña del Conde

Hay historias sumamente bellas, con una carga emocional importante y que muchas veces rayan los cuentos que nos contaban de pequeños con finales felices y personajes de novela pululando por doquier.

La historia de Julien y Angélica, la historia de Bodega Coruña del Conde, Burgos, bajo su batuta es digna de ser narrada como una historia romántica. Pero es una historia tremendamente real y de carne y hueso. Nieto Julien, que adoraba a su abuelo Alberto. Vuelta a la aldea y juntarse en proyecto de vida común con una compañera de juegos de la infancia. Un abuelo, Alberto, emigrado a Francia y que se trajo mucha sabiduría que aplicó luego en vinos. Algunas de las cosechas que hoy en día pueden ser catadas y que, para muchos de nosotros son vinos míticos. De una elegancia, de una perfección con alma que embelesa.

Julien y Angélica, esta pareja de luchadores por su parte, recuperan viñedos antiguos y se dedican a hacer vinos que cuando te alcanzan, siempre querrás tenerlos cerca. Una de sus leyendas dice “I’m Natural Don’t Panic”. Para los detractores de esta tipología de vinos, sería una buena terapia beberlos y comprobar que hay un maravilloso mundo que nos ofrecen luchadores como ellos. Cada vino nuevo es como si se despojasen sus vinos de cualquier elemento innecesario, volviendo a la esencia que el mundo del vino nunca debió abandonar…