Cataluña

Bodega Clandestina

Conocimos a Ferràn, en una cata muy especial, literalmente clandestina, y cuando su bodega, todavía no había visto la luz. Nos cautivó su dulzura, su humildad, la pasión al explicarnos su proyecto. En cuanto probamos sus vinos, sabíamos que estábamos ante algo grande. Le dijimos que nos habían entusiasmado y le dimos la enhorabuena. Nos preguntó si lo decíamos de verdad. Eran vinos serios, profundos, con mucho que transmitir, vinos de una exquisita complejidad, al tiempo que fáciles de beber. Teníamos claro que queríamos sus vinos. La bodega nació y él siguió buscando la perfección en cada elaboración y eso se transmite, se nota.

Ferràn tiene una formación tremenda que hace que añada tras añada acaricie esa utópica perfección. No es extraño que muchos ojos estén encima de él. Deseosos de disfrutar de Ferràn y de sus vinos y por supuesto de su crecimiento. Dará mucho que hablar, estamos convencidos…