En primer lugar, lamentar todas y cada una de las víctimas de esta pandemia. Mucho dolor. Demasiado. Nada será igual a partir de ahora.

Apenas hace unas semanas estábamos sumidos en una vorágine que ahora se demuestra, en muchos aspectos, sin sentido. Nos hemos dado cuenta por las malas, que somos una mota de polvo en medio de algo con un poder inmenso como es la tierra. Hay quién dice que es un aviso para detenernos en nuestro modo de vida de primer mundo, en el cual prima la rapiña sin sentido, la insolidaridad mas infame, la falta de empatía con el más necesitado. Vivíamos (nos gusta pensar que todo cambiará a partir de ahora) en una sociedad en la que lo espiritual estaba visto como un lastre para avanzar, ¿hacia dónde? ¿hacia el abismo?

Llevamos días respetando a rajatabla las medidas de confinamiento que nuestro gobierno ha dictado, salvo las únicas salidas son las del miembro cánido de nuestra familia y la compra cada 10 días aproximadamente. Nos intentamos mantener “informados”, no intoxicados por cauces, medios que demuestran una inmoralidad, una agresividad y una forma de tergiversar la realidad de una manera que nos repugna. Pensar que en tiempos tan inmensamente duros existan personas (por decir algo) capaces de rezumar tanto oído, nos hace daño.

Hay llamadas de gente que nos han hecho llorar, por todo el amor, por toda la preocupación que nos transmitían. En cuanto escampe un poco esta tormenta de dimensiones bíblicas, intentaremos agradecerlo de alguna manera. Clientes nos han preguntado si ofrecíamos entregas a domicilio, no porque les hiciera falta vino, sino porque supiéramos que están ahí brindándonos todo su apoyo. Llegado este punto, os comentamos lo mismo que dijimos a nuestros “amigos”, decidimos no vender online, para evitar riesgos innecesarios a las personas que tenían que entregar esos vinos. Estamos ultimando la tienda de venta online para cuando todo pase y poder hacer disfrutar a todo el mundo con estas joyas.

Estos vinos son un ejemplo, siempre lo hemos dicho, de que otro mundo es posible. Una vuelta a la tierra, respeto a nuestros ancestros, un cultivo limpio. Nos reafirmamos ahora más si cabe y lucharemos todavía más por estos locos muy cuerdos que soñaron un mundo más respetuoso, nos vamos a dejar el alma en ello.

De tantos artículos que nos han emocionado, queremos mencionar uno de ellos. El del chef español afincado en Norteamérica, y una de las personas más influyentes del mundo, José Andrés. En el articulo que abajo compartimos, José Andrés, recién desembarcado en España su proyecto, “World Central Kitchen”, de ayuda a los más necesitados, suelta lindezas que asumimos directamente, del estilo “a ver si a partir de ahora se invierte en lo que de verdad importa”. Esta gran persona que es José Andrés explica “ahora nos vamos a dar cuenta de que tenemos muchas tonterías que nos separan, cuando todos estamos en el mismo barco, que es este planeta”. Insiste, “hay que olvidarse de los muros y fronteras”.

Fervientemente recomendamos la lectura integra del artículo que abajo compartimos:

https://www.lavanguardia.com/comer/al-dia/20200401/48218243143/jose-andres-chef-espana-crisis-sanitaria-coronavirus.html

Os pedimos que os cuidéis mucho y nos vemos en un mundo, que intentaremos hacer mejor…

Fotografía: El chef José Andrés en Washington (ERIK S. LESSER / EFE)