Catas enfocadas a gente con mente abierta, sin apriorismos, y dispuestas a tener una experiencia sensorial donde todos partimos del mismo nivel y con el mismo objetivo, tanto los asistentes como nosotros. Y es el de aprender sin tecnicismos excluyentes de lo que estos vinos artesanales nos puedan regalar.

Nos gustaría diferenciar dos tipos de catas. Aquellas en las que vienen nuestros queridos viñadores a compartir buenos momentos, a presentar sus joyas embotelladas y la historia de trabajo, sueños y esfuerzo que las han hecho posible. Y aquellas otras en que los particulares, los amigos de Vinos Utópicos, reservan el espacio y la hora más conveniente para viajar por el mundo de estos vinos, dejándose llevar de la mano por nuestra selección elegida, con el mayor cariño y dedicación, para acompañar la velada…

Catando en Vinos Útopicos

Hedonismo como bandera. 500 referencias de vino, in crescendo. Una enoteca, una tienda de vinos o boutique del vino como muchos se refieren a ella, con vinos artesanales con mucha alma detrás, tenía que ofrecer catas no muy al uso.

Cada grupo que reserva este templo laico del vino intentamos que, cuando finaliza el evento, se vayan convencidos de que las utopías, con mucho esfuerzo, se convierten en realidad. Catas, como decíamos, hedonistas donde la armonía de las viandas que la acompañan intentamos que aumenten el placer de beber relajada y distendidamente una copa de vino en un marco donde la decoración, donde la música crean un mundo en el que Baco y los asistentes se sientan a gusto.